En la vida se gana, o se aprende

Asesórate y vuelve a empezar de nuevo

custodia compartida -
Custodia Compartida
Ver más
convenio regulador -
Convenio Regulador
Ver más
tipo pensiones -
Tipo de Pensiones
Ver más
separacion divorcio -
Separación o Divorcio
Ver más
divorcio mutuo acuerdo -
Divorcio Mutuo Acuerdo
Ver más
divorcio contencioso -
Divorcio Contencioso
Ver más

¿Qué deberías tener en cuenta?

Cuando una pareja decide romper definitivamente su vínculo matrimonial, la mejor opción es iniciar un divorcio de mutuo acuerdo. El proceso es más rápido y económico, además de menos doloroso para ambas partes. En este caso, los cónyuges se sientan a hablar acompañados de un abogado y procurador, sobre las condiciones de la ruptura

reflexion -

Tómate un período de reflexión

ceder -

Ambas partes deben ceder en algo

familia hijo -

Lo primero son los hijos

asesoramient -

Un asesoramiento profesional

acuerdo mutuo -

Consigue un acuerdo mutuo

compartir -

Buscad un intermediario común

Qué no puede faltar en un convenio regulador

  • Elegir de forma adecuada horarios y lugar para la recogida de los hijos
  • Régimen de visitas y comunicación de los menores
  • Pensión alimenticia y gastos extraordinarios
  • Distribución de las vacaciones, festivos, puentes y fechas especiales
  • Comunicación regularizada
  • Uso de la vivienda y gastos relacionados
  • Liquidación del régimen económicoLiquidación del régimen económico

¿Necesitas más información?

Estamos para asesorarte, rellena el formulario y te atenderemos personalmente

abogados -

INFORMACIÓN Y CONSEJOS PARA DIVORCIARSE

TIPS A TENER EN CUENTA EN UN DIVORCIO

Cuando una pareja decide finalizar la relación, tanto si es de mutuo acuerdo por ambas partes como de forma unilateral por una de ellas, hay una serie de consejos y recomendaciones que merece la pena valorar. El principal objetivo es que sea un proceso lo menos doloroso posible y que, de algún modo, ambas partes salgan “beneficiadas”.

PERIODO DE REFLEXIÓN

Por norma general, las decisiones que se toman en caliente no suelen ser las acertadas. Un divorcio supone la disolución definitiva del matrimonio, por lo que es aconsejable tomarse un periodo previo de reflexión, valorando si la situación se puede revertir de algún modo.

Así, en algunos casos se opta en primer lugar por el proceso de separación. A diferencia del divorcio, no disuelve el matrimonio, de modo que si en futuro ambas partes se reconcilian quedaría sin efecto. Actualmente para divorciarse no es necesario estar separados, pero la separación puede resultar una buena opción durante el periodo de reflexión.

DIVORCIO DE MUTUO ACUERDO

Si la situación es irreversible, tanto en el corto como en el largo plazo, lo mejor para ambas parte es que el proceso se lleve a cabo de mutuo acuerdo. Incluso si uno de los cónyuges no está conforme con el divorcio, resulta la opción más conveniente, sobre todo cuando hay hijos menores.

El divorcio de mutuo acuerdo es un proceso rápido, en el que ambas partes determinan un convenio regulador, un documento en el que se especifican factores importantes como: uso de la vivienda familiar, custodia de los hijos menores, pensión alimenticia, régimen de visitas, etc.

DIVORCIO CONTENCIOSO

Cuando ambos cónyuges son incapaces de llegar a un acuerdo, hay que recurrir por la vía contenciosa. En este caso, es el Juez el que regula las medidas a través de la Sentencia, siempre tratando de proteger el interés de los hijos menores fruto del matrimonio.

El divorcio de mutuo acuerdo es un proceso rápido, en el que ambas partes determinan un convenio regulador, un documento en el que se especifican factores importantes como: uso de la vivienda familiar, custodia de los hijos menores, pensión alimenticia, régimen de visitas, etc.

MENORES

Uno de los aspectos que más desacuerdos genera en un divorcio tiene que ver con la forma de repartirse el tiempo de los hijos menores. En algunos casos se acuerda que cada uno de los progenitores permanezca la mitad del tiempo con ellos, lo que se conoce como guarda y custodia compartida, Cuando uno de los progenitores pasa más tiempo con sus hijos menores, ejerce la guarda y custodia en exclusiva.

Cuando el hijo menor tiene doce años o más, su voluntad es clave. A partir de esa edad se da por entendido que tiene la madurez suficiente para decidir por sí mismo con quién quiere pasar más tiempo.

Leer más

CONSEJOS POR LOS QUE HAY QUE CONTAR CON UN ABOGADO PARA DIVORCIARSE

En un proceso de divorcio, tanto de mutuo acuerdo como contencioso, la figura del abogado es fundamental. Un perfil profesional con una gran formación y experiencia en el área, que trata de respetar los intereses de las partes, y que las condiciones del divorcio sean las adecuadas. No es aconsejable decidirse por un abogado basándose únicamente en su minuta. Además, es fundamental que la relación con el letrado se base en la confianza y la comunicación.

En caso de divorcio contencioso, en ocasiones es necesario llevar a cabo una estrategia compleja. Es por ello que resulta tan importante con los servicios de un abogado especialista en derecho matrimonial y, sobre todo, que se rodee de grandes profesionales en diferentes ámbitos, como procuradores, psicólogos y detectives.

DIVORCIOS EN GENERAL Y LAS CUATRO SITUACIONES EN LAS QUE PUEDES DIVORCIARTE

Cuando se habla del proceso de divorcio, son los cónyuge quienes deben decidir cómo van a poner punto y final a su matrimonio, existiendo distintas formas de llevarlo a cabo.

Divorcio de mutuo acuerdo

El divorcio de mutuo acuerdo, tal y como su propio nombre indica, es aquel en el que ambas partes llegan a un entendimiento. Así, el proceso es mucho más rápido, con un plazo no superior a los tres o cuatro meses en caso de que haya hijos menores fruto del matrimonio. Si los cónyuges no tienen hijos menores, el divorcio de mutuo acuerdo se puede tramitar incluso más rápido ante notario.

Del mismo modo, es un procedimiento más rápido. Tan solo es necesario que las partes implicadas firmen un Convenio Regulador, en el que se recogen todos los acuerdos sobre los efectos que rigen la disolución del matrimonio. En este tipo de situación ambas partes pueden tener una buena o mala relación entre sí, pero la cuestión es que están determinadas a llevar a cabo el proceso hacia adelante.

Divorcio por miedo

Hay ocasiones en las que lamentablemente una de las dos partes implicadas en el matrimonio quiere llevar a cabo el divorcio bajo un entorno de miedo. Puede ser una persona que haya sufrido malos tratos o que haya experimentado amenazas si continúa con su idea de divorciarse. Son situaciones más sensibles que van a tener que recogerse de una manera detallada ante el Juez y que en ocasiones podrían implicar la entrada en acción de las fuerzas de la ley para proporcionar seguridad a la víctima o para asegurarse de que no se produce ningún tipo de coacción.

Divorcio contencioso

El divorcio contencioso es un proceso más complejo ya que no existe entendimiento entre las partes. Aunque a día de hoy el trámite es más rápido que hace algunos años, todavía continúa siendo mucho más lento que el divorcio de mutuo acuerdo. En este caso, todas las decisiones sobre los efectos de la disolución matrimonial son determinadas por un Juez, quien intenta favorecer por igual a ambos cónyuges.

A diferencia del divorcio de mutuo acuerdo, en el que ambas partes cuentan con un único abogado, en este caso cada uno de los cónyuges tiene que contratar a uno de estos profesionales. Por lo tanto, el coste económico aumenta de forma notable. Además, los hijos menores deben declarar ante el Juez, Fiscal o psicólogo. Así, tal y como indican los estudios, es precisamente el divorcio contencioso el que más traumático resulta para ellos.

Divorcio con segundas intenciones

En otro tipo de casos, que no resultan tan atípicos como se pueda imaginar, hay divorcios que se gestionan por parte de uno de los implicados con algún tipo de intención oculta o plan paralelo para llevar a cabo la separación. En este tipo de casos si existiera algún tipo de sospecha se podría investigar y la otra parte siempre podría contar con la posibilidad de apoyarse en profesionales que la guiarán hacia la resolución del divorcio de una manera que no sea insatisfactoria para ella.

¿QUÉ ES UN DIVORCIO Y CUÁLES SON SUS BENEFICIOS?

El divorcio supone la disolución del vínculo matrimonial, y sus efectos se aplican desde el mismo momento en que el Juez dicta sentencia. Así, a raíz del divorcio, ambas partes pueden contraer matrimonio con otras personas.

Si el divorcio es de mutuo acuerdo, hay una serie de ventajas y beneficios que resulta interesante conocer. En primer lugar, teniendo en cuenta lo simple que resulta el proceso, la tramitación es muy rápida. En segundo lugar, dado que ambos cónyuges cuentan con un mismo abogado y procurador, el coste económico es menor. Además, es más probable que la demanda se estime de forma íntegra. El Juez valorará si las cláusulas del convenio regulador protegen el interés de los hijos menores, y si perjudican gravemente a uno de los cónyuges.Y, por último, como ambas partes muestran su conformidad con las medidas especificadas en el convenio regulador, tienen una mayor predisposición a su cumplimiento.

¿CÓMO DIVORCIARSE?

Tipo de divorcio

Cuando ambas partes determinan que van a divorciarse, lo mejor es llegar a un acuerdo amistoso. El divorcio de mutuo acuerdo tiene grandes ventajas sobre el divorcio contencioso, que merece la pena valorar: procedimiento más rápido y económico, medidas mutuamente beneficiosas en el convenio regulador, etc. En aquellos casos en los que el entendimiento entre los cónyuges es imposible, hay que optar por el divorcio contencioso, un proceso más lento y costoso.

Profesionales

El siguiente paso es buscar a los profesionales más adecuados. Si el divorcio es de mutuo acuerdo, ambas partes están asistidos por un solo abogado y representados por un solo procurador. Si es contencioso, cada uno de los cónyuges debe tener su propio abogado y procurador. Además, hay que contar con un mediador familiar, sobre todo si hay hijos menores.

Documentación

Para la tramitación del divorcio hay que contar con una serie de documentos: certificado literal de matrimonio, certificado de nacimiento de los hijos, escrituras y documentos de propiedad y certificados bancarios.

Procedimiento

Si es de mutuo acuerdo, el abogado se encarga de la redacción del convenio regulador y de la demanda de divorcio. Luego, se presentan ante el Juzgado y es el Juez quien debe dictar sentencia. Si los cónyuges no tienen hijos menores de edad, pueden acudir a un notario para tramitar el divorcio de forma más rápida. Si en cambio se trata de un divorcio contencioso, hay que acudir al procedimiento judicial. En la demanda se determinan las medidas a adoptar sobre la guarda y custodia de los hijos, así como régimen de visitas, pensiones de alimentos, uso de la vivienda, liquidación del régimen económico del matrimonio, etc. El otro cónyuge tiene un plazo de 20 días para dar respuesta. A continuación, ambas partes son citadas a una vista o juicio oral, tras lo cual el Juez dicta sentencia.

Divorcios online

El divorcio online es aquel en el que el proceso de disolución del matrimonio se lleva a cabo por teléfono o a través de Internet. Así, es un procedimiento muy rápido, sencillo y económico. Se trata de una buena opción para divorcios de mutuo acuerdo. Para ello tan solo debes ponerte en contacto con un bufete de abogados de confianza y calidad, como Legalitas. Ellos se encargan de redactar el convenio regulador y la demanda en tiempo récord. Luego, tan solo hay que ratificar la petición en el Juzgado.

PREGUNTAS FRECUENTES

A la hora de plantear un proceso tan delicado como el de un divorcio es frecuente llegar a tener ciertas preguntas que requieren respuesta para que podamos continuar.

Una de las preguntas más frecuentes en un proceso de divorcio tiene que ver con la necesidad de contratar un abogado. Pues bien, tanto si es de mutuo acuerdo como contencioso, la ley exige la intervención de un abogado. En el primer caso, ambos miembros pueden compartir un mismo profesional, de modo que los costes son menores.

En muchas ocasiones se utilizan los conceptos separación y divorcio como sinónimos. Pero son completamente diferentes. La separación es un trámite que permite a los cónyuges vivir de forma separada, pero no disuelve la relación matrimonial. En cambio, el divorcio si extingue el vínculo del matrimonio, de modo que ambas partes dejan de estar unidas y pueden volver a contraer matrimonio.

Otra pregunta muy frecuente tiene que ver con el tiempo que tarda en tramitarse un divorcio. Si es de mutuo acuerdo, es de aproximadamente entre dos y tres meses.

Sobre los requisitos, la ley actual no exige la justificación de ninguna causa para divorciarse. Tan solo es necesario que al menos uno de los cónyuges lo solicite, y que hayan transcurrido al menos tres meses desde la fecha de la boda. En aquellos casos de violencia de género, no es necesario esperar este plazo.

Actualmente, si no existen hijos menores fruto del matrimonio, es posible divorciarse ante notario. La tramitación es muy similar a la judicial, pero el proceso es más rápido.

La pensión de alimentos a los hijos menores deben determinarla los progenitores, o el Juez en caso de divorcio contencioso. Para ello, toma en consideración diversos aspectos, como los ingresos y gastos de cada uno de los progenitores.

En los casos de divorcio, el domicilio familiar se atribuye al menor y al progenitor que tiene la guarda y custodia en exclusiva. Los gastos derivados del uso de la vivienda deben ser abonados por el cónyuge que se queda en ella. Mientras, los gastos relativos a la propiedad, como la hipoteca o el IBI, deben ser abonados por ambas partes.

En cualquiera de los casos es importante que si estamos afrontando este tipo de situación contemos con expertos y un equipo de profesionales capacitado para proporcionarnos todo su apoyo.